lunes, 19 de enero de 2015

Recetario Musical: Pennoni Affumicato (o algo similar) y Fred Hammond.

Hoy, queridas amigas y queridos amigos, vamos a ponernos serios de una vez por todas. Sin zarandajas. Vamos a regalarnos tiempo, a querernos un poco más de lo habitual y a ponernos nuestras mejores galas. 

Y es que lo que nos espera a continuación es el culmen de un acto ritual culinario-espiritual: empleando nuestra imaginación y los fogones, daremos el gran salto definitivo de la edad infantil a la edad adulta, creeremos en nosotros y sin miedo tiraremos por el por el retrete aquellos tristes e insípidos macarrones con tomate que nos zampábamos día sí y día también en la época de la universidad, porque como decía el bueno de Míchel... ¡Nos lo merecemos! 

¡Vamos allá sin miedo con este plato de Pennoni Affumicato!

  • Ingredientes: 
300g de pennoni (una especie de macarronazos ennnnnormes).
300g de bacon.
200g de champiñones (si ya tienes unos hongos italianinis que se llaman Porcini, lo bordas).
1 calabacín pequeño.
Queso Mozzarella.
Queso Grana Padano, Parmesano o el que quieras para gratinar.
Queso ahumado (pues como antes, si encuentras Scamorza o Provolone Affumicata, bravo por ti).
1 vasito de nata líquida de cocinar.
1 cebolleta dulce.
Aceite, sal, laurel y pimienta negra.

  • Elaboración: 
Ponemos a hervir agua en una olla grande con sal y unas hojitas de laurel. Cuando rompa, introducimos despacito los pennonis (sin bromas, que nos conocemos) y los dejamos el tiempo que indica el fabricante para que se pongan al dente, pues lo que pretendemos es que la pasta esté comestible pero lo suficientemente dura como para poder manipularla y rellenarla después.

Mientras se cuece la pasta podemos ir cortando en dados chicos el calabacín, los champis y el bacon. Tras comprobar que seguimos con los dedos intactos, pasamos a pochar en la misma sartén primero toda este verde y segundo a sofreir el bacon o al revés, que tampoco nos vamos a poner en plan totalitario.

Retiramos la pasta y el verde-bacon para dejar enfriar y en otra sartén caramelizamos la cebolleta picada finamente. Cuando esté a punto, añadimos la nata líquida, removemos para unir los sabores y que pille temperatura para finalmente salpimentar nuestra salsa.

Ahora queda la parte más tediosa para algunos pero en mi caso es la más entretenida y bonita: la parte en la que, pensando en tus queridos comensales (tu hermosa prometida, la familia y los amigos), empiezas a rellenar con escrupuloso mimo y dedicación todos y cada uno de los pennonis con la mezcla de calabacín-champi-bacon y los vas colocando en orden sobre la bandeja del horno previamente forrada de papel de horno o papel aluminio para no engorrinar mucho y tener luego que limpiar de más.

Dispuestos los pennonis sobre la placa, no queda otra que proceder a bañarlos con la salsita, colocarles encima unas lonchitas del queso ahumado que os plazca, después la mozzarella y el parmesano. Introducimos en el horno precalentado y colocamos en la parte alta para conseguir derretir los quesos y crear esa capita crujiente de gratinado tan rica.

Y ya está. Si quieres picar más bacon, cambiar algún ingrediente o emplear bechamel en la receta es cosa tuya... La mía va a ser hincar el diente a esta delicia mientras bebemos Sangue Di Giuda y suena por ejemplo esta maravilla bizcochable:

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Siempre son bien recibidas las opiniones. Por favor, emplea el buen gusto, el respeto y el sentido del humor: